Se encienden las alarmas en el Athletic
El Athletic de Terzic empieza a preocupar. El equipo rojiblanco va de mal en peor. Lo acontecido ayer noche en el Ciutat de València es buena prueba de ello.
Los leones fueron fieles a su indisimulada propuesta ofensiva, pero cometieron el grave error de conceder más de la cuenta en torno al área de Unai Simón. Dos errores individuales dieron paso a otra cadena de fallos colectivos y a que en un margen de dos minutos subiese el 2-0 al marcador. Ver para creer.
Las dos jugadas más polémicas de la noche se saldaron posteriormente con signo desigual para los rojiblancos. El penalti a Maroan, convertido por Berenguer, llegó vía VAR. Con Laporte, en cambio, dieron por buena lo que pareció una exagerada expulsión. El resto, tanto antes como después de este par de acciones, fue más de lo mismo o parecido.
Del diluvio a la tormenta
Terzic mantuvo de partida una idea de equipo bastante similar a la del pasado 16 de septiembre, cuando el temporal impidió que el partido entre ambos equipos pudiera disputarse. El entrenador del Athletic, de hecho, sólo realizó dos cambios en su once. Uno de ellos obligado.
En esta ocasión fueron Hugo Rincón y Yeray los que vinieron a ocupar los puestos dejados entonces por el ahora lesionado Sancet y Paredes. La entrada del lateral diestro implicó que Johaneko, que era el que iba a ejercer de defensa derecho el pasado verano, pasase a formar ayer como interior por la izquierda. La alternancia de los dos centrales respondió a lo esperado de antemano.
Luis Castro, por su parte, optó por tocar bastante más su alineación titular respecto a la de aquella frustrada primera vez. El entrenador del Levante introdujo cinco modificaciones de uno a otro compromiso frente a los leones. El portero Ryan, los defensas Ndukwe y Manu Sánchez, los medios Olasagasti y Thiago y el delantero Iván Romero fueron los seis repetidores. El conjunto local también modificó su sistema de juego, pasando del 4-3-3 del día del aguacero al 4-4-2 de ayer noche.
Castro ganó la partida y el partido a Terzic. La situación del Athletic empieza a ser preocupante
