La memorable tarde de Neymar con póquer al Rayo
Poco más de dos años después de marcar su primer gol oficial con la camiseta blaugrana, el brasileño Neymar firmó su primer y a la postre único ‘poker’. Se lo endosó al Rayo Vallecano en la octava jornada de la Liga 2015-16 en el Camp Nou en un partido que acabó con la clara victoria del equipo que entonces dirigía Luis Enrique (5-2).
La actuación de Neymar aquella tarde del 17 de octubre de 2015 fue memorable porque marcó 4 de los 5 goles del Barça, dos de ellos de penaltis forzados por él mismo, y dio el pase de gol para que Luis Suárez marcara el quinto. Una tarde memorable y también especialmente importante porque el brasileño asumió gran parte del protagonismo que no pudo asumir Leo Messi, viendo el partido desde el palco por culpa de una lesión sufrida pocos días antes. La exhibición de Neymar mereció un titular en nuestra portada: OREIMAR.
Los dos primeros goles de Neymar, de penalti, los marcó en el primer tiempo, en el que empezó adelantándose el Rayo. Los dos los transformó sin tomar apenas carrerilla, el primero por la derecha del meta vallecano Toño, y el segundo por la izquierda. Los dos restantes los marcó en el segundo tiempo, con apenas un minuto de diferencia.

El 3-1 fue el que sentenció el partido, cuando “Neymar desbordó por la izquierda a Dorado, sustituto de un Nacho que ya había tenido bastante del brasileño en el primer tiempo, y cedió a Suárez. El disparo del uruguayo lo rechazó Toño y el propio Neymar marcó”. Su cuarto y definitivo tanto lo marcó a pase de Suárez.
Al salir del vestuario, el brasileño declaró estar “muy muy feliz por la victoria, por los cuatro goles y por cómo hemos jugado. Enhorabuena a todos los compañeros, porque es muy difícil jugar contra el Rayo, tienen jugadores de calidad”.
Con aquellos cuatro goles, Neymar se colocó en la primea posición de los máximos goleadores del campeonato. Al final, sin embargo, el ‘pichichi’ acabó siendo Luis Suárez. Tras el pitido final, Neymar aún marcó un gol más de pillo: se hizo con el balón del partido y se lo llevó a casa de recuerdo.
