La increíble historia de los hermanos Carolina y Gio Reyna
El apellido Reyna ya forma parte de la historia de los Mundiales. Carolina y Gio, dos hermanos unidos por el fútbol y por la selección estadounidense, se han convertido en la primera pareja de hermana y hermano en marcar goles en una Copa del Mundo de la FIFA en cualquier categoría representando al mismo país. Un hito familiar que refleja la continuidad de una tradición futbolística que atraviesa generaciones.
La última en sumarse a esta historia ha sido Carolina Reyna, de 17 años, que firmó un doblete en el estreno de Estados Unidos en el Mundial femenino Sub-17 de Marruecos. La joven delantera marcó en los minutos 64 y 78 de la goleada por 17-0 frente a Samoa, un resultado histórico que estableció la mayor diferencia en un partido de una Copa del Mundo de la FIFA.
Sus dos tantos tienen, además, un significado especial. Su hermano Gio ya había dejado su huella en el Mundial masculino de 2026, disputado en Estados Unidos, México y Canadá, al marcar en la victoria por 4-1 ante Paraguay. De esta manera, ambos han logrado algo inédito para el fútbol estadounidense: celebrar goles mundialistas con la misma selección nacional, aunque en categorías diferentes.
Un apellido ligado al fútbol estadounidense
La historia de los Reyna no comienza con Carolina y Gio. Su padre, Claudio Reyna, fue uno de los referentes de la selección masculina estadounidense y disputó cuatro Mundiales absolutos, en 1994, 1998, 2002 y 2006. También participó en el Mundial Sub-16 de 1989, una trayectoria que convirtió el fútbol internacional en parte de la historia familiar.
Su madre, Danielle Egan, también conoce de primera mano la exigencia de la élite. Disputó seis partidos con la selección absoluta femenina de Estados Unidos y destacó en el fútbol universitario con North Carolina. Precisamente, Carolina seguirá sus pasos y tiene previsto incorporarse a esa universidad en 2027.
Antes de su irrupción mundialista, la joven delantera ya había dado muestras de su potencial al conquistar la Bota de Oro del Campeonato Femenino Sub-15 de la Concacaf en 2024. Ahora, su actuación en Marruecos la coloca en el foco internacional y añade un capítulo propio a la historia deportiva de su familia.
Carolina busca su propio camino
Aunque comparte apellido y legado con su hermano, Carolina comienza a construir su trayectoria con identidad propia. Su doblete ante Samoa fue un primer paso destacado en un torneo en el que Estados Unidos aspira a conquistar su primer título mundial Sub-17 femenino.
La selección norteamericana afronta ahora sus compromisos ante Kenia y China con el objetivo de avanzar de ronda. Más allá de los resultados, Carolina ya ha conseguido un lugar en los libros de historia junto a Gio.
Padre, madre, hermano y ahora ella: los Reyna representan una de esas historias en las que el fútbol se convierte en un vínculo generacional. Dos hermanos, dos Mundiales y una misma bandera. Un récord que demuestra que, en ocasiones, el legado familiar también puede escribirse a golpe de gol.
