Lo que transmitimos es competitividad
Mario Peso sigue acumulando experiencias alrededor del mundo. El técnico gallego acaba de proclamarse campeón de Liga con el Ulaanbaatar FC apenas 50 días después de aterrizar en Mongolia y, tras conquistar el título con tres jornadas de antelación, aprovechó sus vacaciones en Galicia para repasar una aventura que califica como “muy positiva” tanto en lo deportivo como en lo personal.
El entrenador sorprendió al describir la realidad del fútbol mongol, muy diferente a la de otros destinos asiáticos en los que ha trabajado. “El fútbol no es el deporte rey. La lucha mongola y el baloncesto tienen mucho más seguimiento”, explicó. Además, reveló una de las mayores peculiaridades del campeonato: “Los diez equipos de la Primera División comparten el mismo estadio y las mismas instalaciones. Es una de las dificultades que encontramos allí”. Aun así, destacó que los clubes punteros presentan “un buen nivel para la región”, aunque existe una gran diferencia respecto a los equipos de la zona baja explicó en Directo MARCA.
Tras conquistar el campeonato en su primera experiencia en Mongolia, Peso reconoció que el éxito llegó antes de lo esperado. “Llegamos para la segunda vuelta y todo salió bien. Los jugadores y el cuerpo técnico me recibieron con los brazos abiertos y el resultado fue inmejorable”, señaló. El gallego ya prepara la próxima temporada, en la que además afrontará la AFC Challenge League con el objetivo de seguir haciendo crecer al club.
El entrenador español, una garantía de éxito
Con experiencia previa en China, Taiwán, Tailandia, Zambia y Emiratos Árabes Unidos, el técnico considera que cada destino le ha ayudado a evolucionar. “Lo que más cambia de un país a otro es la mentalidad del futbolista y la importancia que le da al fútbol. Eso suele ir muy relacionado con el salario que perciben”, afirmó. También defendió el sello del entrenador español en el extranjero: “Más allá del estilo de juego, lo que transmitimos es competitividad. Los equipos entrenados por españoles siempre compiten”.
A pesar de haber pasado buena parte de su carrera lejos de España, Mario Peso no tiene intención de detenerse. “Cuando salí de Galicia pensaba que estaría uno o dos meses fuera. Ahora tengo más en la cabeza seguir trabajando en el extranjero”, confesó. Incluso ya mira al futuro con nuevos retos: “Me llamaría mucho la atención entrenar algún día en Sudamérica, porque allí el fútbol se vive con una intensidad espectacular”. Mientras tanto, eso sí, admite que hay tres cosas que siempre echa de menos cuando está lejos de casa: “La familia, los amigos… y la comida”.
