El Athletic jugará en el lugar de una vieja polémica
El Prat-Athletic de Copa no se jugará en el Sagnier, casa del conjunto barcelonés, al no reunir los requisitos mínimos de aforo que exige la Federación Española. El partido se celebrará el jueves 28 en el Municipal de L’Hospitalet, a poco más de cinco kilómetros. También es de césped artificial, pero puede acoger a unos 6.700 espectadores. Al Getxo le sucedió lo mismo hace un año contra el Alavés, no pudo actuar en Fadura y se trasladó a Gobela.
El Municipal de L’Hospitalet tiene su intrahistoria con el Athletic, que jugará ahora donde no quiso hacerlo hace más de dos décadas. Quedó emparejado con el cuadro local en la cuarta ronda de Copa, a partido único, y el cruce terminó disputándose en la Nova Creu Alta (Sabadell) el 9 de noviembre de 2005 ante la negativa de Ibaigane a actuar en el deteriorado césped sintético que tenía el recinto catalán.
Allí ya había caído la Real Sociedad en 2001. En esa edición el Deportivo se negó a jugar en el Municipal en la ida de octavos, el envite fue movido al Miniestadi y L’Hospitalet no se presentó, así que los gallegos avanzaron a cuartos. El Athletic siguió su camino y la Federación le dio la razón. Sin embargo, a diferencia de lo acontecido años atrás, la escuadra barcelonesa sí se presentó.
Los bilbaínos se impusieron 1-3 tras marcharse al descanso perdiendo con el gol de Quique Cárcel, actual director deportivo del Girona. Eran los inicios del bienio negro, momentos de sufrimiento. Fue el segundo partido de Clemente en el banquillo tras la destitución de Mendilibar. El Athletic volteó la contienda en ocho minutos de inspiración gracias a una diana de Yeste y al doblete de Llorente.
Se montó una tremenda polémica en L’Hospitalet, con su presidente Miguel García a la cabeza, por la postura adoptada por la entidad rojiblanca. Tanto que el Athletic fue recibido con insultos y con una pancarta que decía “¿Leones o gallinas?” en el hotel de concentración de Barcelona en la previa de su compromiso con el Espanyol, que tuvo lugar cuatro días antes de la Copa. No se quedó ahí porque la Nova Creu Alta estuvo encharcada aquel día y Miguel García intentó incluso que se aplazara. No tuvo éxito.
El Athletic le dejó un buen recado al mandatario en su web en la crónica del 1-3: “Sabía que su club no había cumplido con la normativa relativa a la Copa. Sabía que la RFEF no le había obligado a cumplirla y que de casualidad le había permitido jugar en Sabadell”. Y es que L’Hospitalet no había presentado un campo alternativo al inscribirse en el torneo, cosa que era obligatoria. Ahora el Athletic volverá, con todas las de la ley, al lugar de una vieja polémica para vérselas con el Prat.
