Tres semanas para cortar el ritmo, por Víctor Muñoz

Tres semanas para cortar el ritmo, por Víctor Muñoz

El Barça de Flick ha empezado la temporada lanzado. Hay argumentos suficientes para pensar que este buen momento puede tener continuidad durante buena parte de la temporada.

El equipo domina la posesión y, sobre todo, obliga a los rivales a correr detrás del balón durante muchos minutos. Pero hay algo todavía más importante: la reacción tras pérdida. El Barça recupera rápido, presiona con intensidad y convierte muchas de esas recuperaciones en ocasiones de gol.

No depende de un solo jugador. Raphinha, en su nueva posición, está sorprendiendo a todos y marcando con una facilidad extraordinaria. Lamine Yamal continúa demostrando que tiene gol, mientras que Fermín aporta su potente disparo con las dos piernas cuando aparece cerca del área. Y todavía faltan jugadores importantes para incrementar el número de goles, como Olmo, Adeyemi y Gordon. En el centro del campo, Bernal y Rodri aportan dirección y criterio, pero también tienen llegada y presencia en el juego aéreo.

Mantener una media superior a cuatro goles por encuentro durante toda la temporada será, evidentemente, imposible. Pero el Barça sí parece tener algo más importante: argumentos para marcar en prácticamente cualquier partido.

Frente al Levante hubo algunos errores defensivos. El resultado permitió que pasaran inadvertidos, pero con un marcador más ajustado podrían haber tenido consecuencias. Es el aspecto que Flick deberá corregir si quiere que este inicio espectacular tenga continuidad.

Pero después de los partidos ante el Racing y el Sevilla llegará un parón de casi tres semanas sin fútbol de competiciones domésticas. El fútbol de clubes se detiene y entra en escena el fútbol de selecciones.

Un parón que nadie sabe cómo afectará a los jugadores. Lo que sí está claro es que ningún profesional quiere detener la competición cuando el equipo está creciendo, ganando y adquiriendo automatismos. El fútbol necesita continuidad y el Barça, ahora mismo, la estaba encontrando.

Las selecciones disputarán cuatro partidos entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre. Cuatro encuentros que obligarán a muchos jugadores a cambiar completamente el escenario, viajar, acumular minutos y, en algunos casos, asumir riesgos innecesarios. Después de un inicio de temporada tan prometedor, parar durante casi tres semanas no parece tener demasiada lógica.

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