“Temía por mi padre que estaba en la grada…”

“Temía por mi padre que estaba en la grada…”

José Luis Llavero atendió a Marcador, con Pablo Parra y Álvaro Mongil, después de la suspensión del encuentro de Copa del Rey ante el Atlético Unión Güimar. El futbolista madrileño relató el calvario vivido por su equipo desde su llegada a Tenerife, con amenazas durante los días previos, el lanzamiento de piedras y huevos contra el autobús y un ambiente de máxima tensión que terminó haciendo imposible la disputa del partido: “Estamos muy tristes y todavía tenemos el susto y la sorpresa en el cuerpo por la dimensión que ha tomado todo esto”, explicó.

El capitán aseguró que el equipo ya había sido advertido de posibles incidentes y que, pese a ello, la llegada al estadio se produjo sin un dispositivo policial que, a su juicio, garantizase su seguridad. El autobús tuvo que permanecer retenido durante varios minutos después de ser atacado y fue el propio conductor quien avisó a las autoridades: “Hemos estado en el autobús casi media hora, esperando a que se pudiera garantizar nuestra entrada al campo con seguridad”, relató Llavero.

El Sporting Hortaleza no juega tras ser apedreado su autobús

Una vez dentro, la tensión continuó durante el calentamiento, con insultos desde el entorno del encuentro. Pero la situación fue a más cuando ambos equipos se disponían a salir al terreno de juego: “Los propios jugadores nos increparon, nos insultaron y nos tiraron botellas”. Para el capitán del Sporting, ese momento supuso cruzar una línea: “No es fútbol. Esto no es fútbol”.

Una jornada que debía ser histórica y terminó en pesadilla

La situación fue especialmente dolorosa para los familiares y aficionados que habían viajado desde Madrid para acompañar al equipo. Unas 50 personas se desplazaron hasta Tenerife para vivir un día que podía ser histórico para el Sporting, pero terminaron teniendo que extremar las precauciones. 

Llavero reconoció en que incluso pidió a su padre que no llevase ningún elemento que pudiera identificarle con el club: “Le había pedido a mi padre que no llevara nada que pudiera identificarle como seguidor del Sporting de Hortaleza, porque durante toda la semana habíamos recibido amenazas”, explicó. Y dejó una de las frases más duras de su testimonio: “Temía por mi padre, que es quien estaba en la grada”.

Durante toda la semana habíamos recibido amenazas

José Luis Llavero, capitán del Sporting de Hortaleza

El conjunto madrileño decidió finalmente no disputar el encuentro al considerar que no estaban dadas las condiciones de seguridad necesarias. Llavero lamentó que una oportunidad única para un grupo de futbolistas no profesionales acabara de esta manera y reclamó una solución que permita decidir al ganador sobre el terreno de juego: “Me parecería un escándalo que nos dieran el partido por perdido cuando es evidente que no se podía jugar en condiciones de seguridad”, afirmó.

Me parecería un escándalo que nos dieran el partido por perdido

José Luis Llavero, capitán del Sporting de Hortaleza

El Sporting de Hortaleza abandonó posteriormente el estadio escoltado por las fuerzas de seguridad, mientras queda ahora en manos de la RFEF determinar qué ocurre con la eliminatoria.

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