Pau Cubarsí era el bueno, por Xavier Bosch
El Barça ha cerrado el mercado con muchas caras nuevas e ilusionantes, con la inesperada llegada de Rodri, pero sin lograr ninguno de los dos objetivos prioritarios. Ni Julián Álvarez ni un central de garantías. Para el 9, la opción de Gabriel Jesus puede ser buena, bonita y barata. Para la posición de central, en cambio, nada. Incluso se filtró que Álvaro Cortés salía del club rumbo al Amberes al saber que llegaba un nuevo central. No era verdad.
Así pues, si contamos que el recuperado Andreas Christensen ocupará la plaza de Ronald Araujo, estamos como un año atrás. Pau Cubarsí es y será el bastión que deberá jugarlo todo y a su lado estarán Gerard Martín o Christensen. O Eric García si Flick no le pone de lateral. O Koundé si Eric juega en la banda. El advenimiento de Xavi Espart, que jugará muchos partidos en el carril derecho, puede devolver a Eric en el puesto donde rinde mejor, al lado de Cubarsí. Y es que junto a Pau, todo el mundo se luce y todos los defensas parecen mejores. Piensen que, a los 17 años, el día que debutó en la Champions de la mano de Xavi Hernández en Nápoles, Cubarsí ya fue el MVP del encuentro. En el Mundial de 2026, Pau ha sido el mejor futbolista joven en una competición donde había mucho talento por debajo de los 20.
Se decía que, al lado de Iñigo Martínez, Cubarsí era el complemento. Quizá era al revés. Iñigo sobresalió en el Barça porque estaba al lado de Pau. ¿O no ha pasado lo mismo con Aymeric Laporte en el Mundial? Formaron un gran tándem, pero de regreso a sus equipos, solo hace falta ver el partido de Laporte en el Camp Nou para deducir, de nuevo, que Cubarsí es el bueno, porque siempre mejora a su pareja de baile. Con 19 tacos, hacer lo que hace en una posición tan delicada, es lo nunca visto en casi 127 años de historia del Barça.
