la historia de un deseo frustrado que se cumplió del revés
Arsen Zakharyan saltó al césped de Stamford Bridge en el minuto 83 del encuentro frente al Chelsea. Su entrada pasó casi desapercibida para el público londinense, pero el destino guardaba una evidente carga de ironía en ese instante. El atacante ruso pisaba finalmente el feudo ‘blue’, aunque luciendo la camiseta de la Real Sociedad y no la del conjunto británico, el club que suspiró y movió cielo y tierra por convertirlo en su gran joya en el verano de 2022.
Aquel agosto de 2022, el Chelsea tenía prácticamente atado el traspaso del talentoso mediapunta desde el Dynamo de Moscú por 15 millones de euros. Sin embargo, la geopolítica se cruzó en su camino: las sanciones internacionales impuestas a Rusia tras la invasión de Ucrania y el consecuente bloqueo bancario impidieron transferir el dinero desde Inglaterra, frustrando una operación que estaba totalmente acordada. Un año más tarde, la Real Sociedad sí logró el movimiento.
Cuatro años después de aquel fichaje frustrado, Zakharyan conoció por fin el césped de Stamford Bridge, aunque en un contexto bien distinto y con un papel sumamente discreto. En los apenas diez minutos de los que dispuso al final del partido, el internacional ruso poco pudo hacer para voltear un choque que ya estaba sentenciado a favor de los locales. Aun así, dejó su sello en la jugada más clara de la Real en el tramo final: un gran centro tenso, medido y repleto de intenciones que cruzó toda el área pequeña del Chelsea, pero que desafortunadamente no encontró ningún rematador txuri urdin que empujara el balón a la red. Una pincelada de lo que pudo ser y no fue, en la tarde donde Zakharyan jugó en la que pudo ser su casa, pero como visitante. Habrá que ver cuanto dura en su actual morada.
