Gordon debuta con el Barça, que ya está en Suiza
El FC Barcelona ya está en Suiza, donde pernoctará para jugar este domingo (16,30 h.) un amistoso de pretemporada ante el Basilea en Saint Jakob Park. La presencia de los flamantes campeones del mundo, con Lamine Yamal, Pau Cubarsí, Dani Olmo, Eric Garcia y Joan Garcia, y el debut del extremo inglés Anthony Gordon como azulgrana se llevan el foco de este desplazamiento en el que no viajaron dos mundialistas de la Roja como Pedri y Gavi, cumpliendo con el plan físico de los preparadores. Tampoco está ya Ferran Torres, autor del gol que dio el Mundial a España, nuevo jugador del PSG.
Como casi toda Europa, Basilea tiene una temperatura menos fresca que lo habitual en antiguos veranos: 27 grados en horario vespertino. La previsión dominical no descarta que haya lluvia. Hansi Flick, técnico azulgrana, confeccionó una expedición que ya viajó esta tarde de sábado a Suiza con nutrida presencia de jóvenes como Álvaro Cortés, Xavi Espart, Jordi Pesquer, Brian Fariñas, Orian Goren, Jesse Bisiwu, Hamza Abdelkarim y Ebrima Tunkara, además del portero Eder Aller, que cubre la ausencia de Áron Yaakobishvili, pendiente de concretar su llegada al Almería.

Con todo, los aficionados suizos, que según las informaciones coparán la grada del Saint Jakob, legendario para el barcelonismo desde la Recopa de 1979, podrán disfrutar de la presencia de los campeones mundiales y de mundialistas como el delantero brasileño Raphinha Dias y el defensa francés Jules Koundé. También verán de cerca a los Wojciech Szczesny, Fermín López, Marc Bernal, Alejandro Balde, Andreas Christensen, Gerard Martín y Karim Adeyemi.

Después del 2-2 ante el Birmingham y el triangular en partidos de 45 minutos frente al Nottingham Forest (victoria por 1-0) y Udinese (derrota por 0-1), Basilea se toma ya como una antesala de la competición.
Aún quedará el último ensayo general, el Gamper del miércoles (20 h.) ante el Al-Ahly egipcio, pero la sensación de estar encarando la recta final de esta pretemporada de corte clásico, sin giras, es evidente.
