El Real Zaragoza se viste de líder mil días después
1121 días más tarde, el Real Zaragoza contó cinco victorias consecutivas. El 10 de septiembre de 2023 lo logró en Cartagena, en Segunda A. Ayer, un mundo después, el equipo aragonés se vistió de líder de Primera RFEF y goleó al Club Deportivo Teruel (4-1) en una noche redonda, feliz.
Aunque ya sabemos la sala en la que se encuentra, el fútbol fue una fiesta en Zaragoza. Los goles de Ureña, Espiau, Sans y Jardí le pusieron color al Ibercaja Estadio. Y sirvieron para solventar dos asignaturas pendientes en este Zaragoza. Logró remontar por primera vez y asaltó el único puesto que puede hacerle feliz: ya es líder de Primera RFEF.
“Ganar cuesta mucho”, suspiró Ibai Gómez en rueda de prensa. El técnico bilbaíno ha encontrado el carril de las victorias y le favorece la primera impresión, uno de esos diagnósticos que no admite una segunda consulta. El Zaragoza domina la escena con un impulso nuevo: posee otra energía, un rostro ganador. En poco tiempo, Ibai ha construido un equipo de autor, con distintas pieles para el mismo partido, con recursos e ingenio para salir del atasco ante el Club Deportivo Teruel.
Duelo aragonés
El equipo de Kiko Ramírez planteó un duelo áspero y emocional en el Ibercaja Estadio. Convencido de que le sientan bien los grandes escenarios, sonrió en la primera foto. Sergio Moreno marcó desde los once metros y se convirtió en el enemigo público en su celebración, dedicada a la grada. Como el fútbol siempre emitió su propio veredicto, noventa minutos después el marcador ofreció una réplica contundente para Moreno. El Zaragoza arruinó su película.
El equipo blanquillo logró vencer con insistencia y fútbol, sin llegar a desesperarse. Puntual y oportuno, desequilibró la balanza en momentos estratégicos. Óscar Ureña leyó el rechace de Espiau y alcanzó el empate. El gafe de Espiau pareció el triunfo del extremo, que acumula ya tres goles en Zaragoza. Pero los males en el fútbol no duran para siempre y tras el descanso, Espiau se congeló en el aire y rompió su maleficio.
Una victoria clara en la segunda mitad
Ahí acabó el partido y la resistencia del Teruel, que tembló cuando miró hacia la banda. Sus partidos se acaban pronto, cuando el juego vacía sus fuerzas sobre la marcha. Pasada la hora de partido, ha sufrido todas sus derrotas en la temporada. Y precisamente en ese punto escribió el Zaragoza su victoria, con dos tantos más que explicaron muchas cosas.
Pau Sans se desató a toda velocidad y Jaume Jardí encontró en la red su rincón favorito. Los dos tantos reúnen dos estadísticas muy significativas. El gol de Sans es el quinto que marca un zaragocista que parte del banquillo (41 % del curso) y sirve para resumir el poder del grupo, el valor de un equipo en todo su conjunto. El tanto de Jardí se explica de otra forma. El talento siempre fue la mejor unidad de medida y esa lección sirve para cualquier categoría. Jardí vuela en Zaragoza, con participación directa en 10 de los 12 tantos que ha marcado su equipo.
El estado de optimismo parece justificado. El Real Zaragoza alcanzó el liderato y venció por quinta vez, más de 1000 días después. Rey en el duelo aragonés, su mejor conquista llegó en la grada. En ese lugar emocional, en Zaragoza el fútbol vuelve a ser una fiesta.
