El gol de Espí disimula pero no esconde las carencias del Real Madrid
El Real Madrid se estrenó en el campeonato liguero con un triunfo agónico ante el Espanyol por 1-2, con un gol de Espí en el minuto 90 de partido. Ese tanto, esos tres puntos disimulan pero no esconden los problemas que tiene el Real Madrid.
Unos problemas que especialmente se centran en el centro del campo. Mourinho apuesta en su sistema por un 4-2-3-1 en el que el papel de los mediocentros es clave tanto a la hora de generar fútbol como a la hora de defender. Y por ahí es por donde este Real Madrid tiene problemas.
Sin el mediocentro creativo que ha pedido Mourinho desde el primer día y tras el ‘no’ de Rodri, que ha preferido marcharse al Barcelona, el técnico apostó ante el Espanyol por la pareja Bernardo Silva-Valverde. Dos interiores reconvertidos a mediocentros, aunque el uruguayo ya ha jugado en esa posición.
El Real Madrid comenzó bien, con Bernardo Silva mandando, pero en cuanto el portugués desapareció, lo hizo también el Real Madrid. Eso duró los primeros 20 minutos. Después, el Espanyol apretó y superó al Real Madrid hasta lograr el tanto del empate. Valverde no cogió el testigo de Bernardo Silva y por ahí, el equipo comenzó a diluirse en el terreno de juego.
Mourinho cambió después a un 4-2-4 para buscar el triunfo y lo logró gracias al tanto de Espí en el minuto 90. Pero lo cierto es que el Real Madrid seguía sin funcionar en el centro del campo. Además, se vio que Bernardo Silva y Valverde están incómodos como mediocentros y con el uruguayo tan lejos del área, el Real Madrid pierde la potencia de su disparo desde segunda línea.
Además se vio que el Real Madrid continúa con sus problemas defensivos porque a los de arriba les cuesta un mundo bajar a defender, especialmente a Vinicius y Mbappé.
A todo eso hay que añadir que Vinicius está lejos de su mejor momento y que Mbappé se estrelló una y otra vez contra Dmitrovic, el meta del Espanyol. Diomande entró en la segunda parte para reactivar una banda derecha en la que Arda Güler estaba, pero con tendencia a irse al centro, por lo que el juego del Real Madrid se volcaba por el centro y la izquierda.
El Real Madrid ganó, sí, pero Mourinho tiene mucho trabajo por delante y, sobre todo, debe encontrar la fórmula para arreglar ese centro del campo que, por ahora, no acaba de funcionar. Y es que, por ahora, no le va a llegar ese mediocentro que tanto ha pedido.
