El Girona pierde a Junior y busca estabilidad en defensa

El Girona pierde a Junior y busca estabilidad en defensa

El Girona afronta un nuevo contratiempo en una de las parcelas donde más necesita encontrar estabilidad. Junior Zamorano ha sido convocado por la selección española para disputar el Mundial sub-17 de Qatar, una ausencia que obligará a Quique Álvarez a reorganizar una defensa que todavía no ha conseguido consolidar una pareja de centrales indiscutible. El canterano, una de las apariciones más prometedoras del curso, dejará temporalmente el equipo en un momento especialmente exigente del calendario.

Junior figura entre los 22 elegidos por David Cubillo para una competición que se disputará entre el 19 de noviembre y el 13 de diciembre. Los internacionales están citados el próximo lunes 9 en Madrid, donde se concentrarán en Las Rozas antes de viajar a Doha el día 16. Su ausencia empezará a notarse en el compromiso frente al Oviedo, en el Carlos Tartiere, y podría prolongarse durante los encuentros ante Eibar, Eldense, Valladolid y Granada, además de la segunda eliminatoria de Copa, dependiendo del recorrido de España.

La marcha del joven defensa llega en un contexto de cierta indefinición en el eje de la zaga. Francés parece ser, por ahora, el único central que ha conseguido afianzarse en los planes del técnico. Su regularidad le ha permitido ganar peso en el equipo, mientras que las alternativas presentan diferentes condicionantes. David López, uno de los futbolistas más experimentados de la plantilla, no podrá participar este fin de semana frente al Almería después de su expulsión en Zubieta. Su ausencia inmediata obligará a introducir nuevos ajustes ante uno de los rivales más exigentes de la categoría.

Mumin, por su parte, todavía parece necesitar tiempo para alcanzar su mejor versión. El central llegó después de una larga etapa de inactividad y continúa inmerso en un proceso de adaptación que requiere minutos y ritmo competitivo. Su entrada en Zubieta, tras la expulsión de David López, fue una nueva oportunidad para acumular experiencia dentro del sistema de Quique, aunque todavía está pendiente de encontrar continuidad.

El problema no reside únicamente en las ausencias, sino en la necesidad de construir automatismos. La defensa requiere entendimiento, coordinación y una regularidad que resulta difícil alcanzar cuando las parejas cambian constantemente. El Girona ha demostrado capacidad para competir y resistir en escenarios adversos, pero también ha sufrido situaciones que han terminado condicionando partidos importantes.

El calendario tampoco ofrecerá demasiado margen. Almería, Oviedo y Eibar aparecen en el horizonte inmediato, tres rivales de la zona alta que pondrán a prueba la solidez de un equipo que aspira a consolidarse entre los candidatos al ascenso.

La convocatoria de Junior representa un reconocimiento a su crecimiento y al trabajo de la cantera, pero supone también un desafío para Quique. El técnico deberá encontrar una fórmula que permita mantener la competitividad sin uno de sus jóvenes valores y, sobre todo, establecer una estructura defensiva capaz de sostenerse más allá de las circunstancias.

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