El Clásico, de Messi a Lamine, por Edu Polo
Leo Messi, Premio Princesa de Asturias, un Clásico Barça-Madrid en el Camp Nou y Lamine Yamal como gran favorito para recibir el lunes su primer Balón de Oro con solo 19 años. Tres noticias de alcance global que las casualidades del destino han querido concentrar en apenas tres días. Es muy poético que el hilo conductor antes de un duelo ante los blancos vaya de Leo Messi a Lamine Yamal.
Messi fue ayer el gran protagonista al recibir el que debe ser el único premio que aún no tenía en su vitrina de trofeos. El Premio Princesa de Asturias es el colofón a una carrera única, la del mejor jugador de la historia, y un reconocimiento no solo a su trayectoria deportiva, sino también a su dimensión humana y social. Su regreso a España durante unas horas no solo ha permitido a Leo Messi conocer Oviedo y a Santi Cazorla, ya que nunca tuvo la fortuna de medirse al conjunto ovetense ni jugar en el Carlos Tartiere, sino que ha sido la ‘excusa’ perfecta para que recordemos su trayectoria en el Barça y, especialmente, sus exhibiciones ante el Real Madrid, a las puertas de un nuevo Clásico.
Messi reaparece en nuestras vidas -físicamente, porque mentalmente nunca se ha ido- justo antes del duelo de mañana ante el Real Madrid. Y es muy difícil destacar la mejor actuación de Leo Messi ante los blancos. Desde aquel ‘hat-trick’ en uno de sus primeros Clásicos hasta el día que celebró un gol mostrando su camiseta al Bernabéu, pasando por el 2-6 y por su exhibición memorable en las semifinales de Champions. Y tantas otras.
Tras tantos años de victorias, goleadas, exhibiciones e incluso alguna humillación, cuando el madridismo aún no se había repuesto de todas las ‘cornadas’ de Messi, ha aparecido Lamine Yamal, dispuesto a convertirse en el sucesor del argentino también en este aspecto y a heredar esa condición de azote permanente de los blancos.
Con solo 19 años, Lamine Yamal disputará mañana su Clásico número 10 y en los primeros nueve ya ha sido protagonista en varios de ellos, con tres goles y varias actuaciones destacadas. A esa edad, Messi solo había jugado dos veces ante los blancos y en el tercero, con pocos meses más de los que tiene ahora Lamine, anotó su primer ‘hat-trick’. El de Rocafonda ya acumula una experiencia increíble pese a su juventud, pero aún no tiene en su álbum de cromos particular un Clásico de leyenda, de esos que coleccionó Messi a lo largo de su carrera. Pero es normal, tampoco lo tenía Messi a esta edad.
El décimo Clásico le llega a Lamine en el momento perfecto, ya consolidado como crack número uno mundial, como máximo favorito para recoger el lunes el Balón de Oro y en un momento de forma que invita al optimismo. Es imposible predecir lo que pasará mañana sobre el césped del Camp Nou, pero, después de ver las últimas actuaciones de Lamine, tiene toda la pinta de que será su Clásico.
Messi solo habrá uno y Lamine debe ser Lamine, pero sí hay algunos aspectos en los que debería fijarse en el argentino. No hablo de fútbol o de goles, porque ahí Lamine tiene su propio repertorio y sigue su camino. Pero, igual que nos cuesta destacar el mejor Clásico de Messi porque hay tantos para elegir, no recordamos uno en el que el argentino se viera inmerso en una polémica, una tangana o un incidente negativo. En eso también era el mejor y el más listo. Nunca cayó en provocaciones, y eso que le tocó lidiar con el Madrid de Mourinho, Pepe, Sergio Ramos, Arbeloa y compañía. Le pegaron, le pisaron la mano, le hicieron de todo, pero Leo nunca cayó en la trampa. Lamine Yamal, que estuvo a punto de caer en una provocación la semana pasada ante el Betis, en eso sí que debe imitar a Leo Messi. Que se dedique a jugar y a disfrutar, como hacía Leo.
