El Barça no puede permitir un segundo año sin cerrar el fichaje estrella, por Lluis Canut

El Barça no puede permitir un segundo año sin cerrar el fichaje estrella, por Lluis Canut

Después de escuchar el mensaje amenazador de Gil Marín en Montecarlo, donde volvió a reiterar el “never, never” de Julián Álvarez al Barça, los blaugrana deben de pasar a la acción y acompañar al delantero argentino hasta las últimas consecuencias de forzar su marcha al Camp Nou.

Ya no es suficiente con el discurso contundente del vicepresidente Yuste y se ha de llevar el pulso hasta el límite, que no son las de llevar el caso al terreno judicial. De una directiva como la de Laporta, que destaca por su valentía, no puede dejar morir el caso y que por segundo año consecutivo se fracase en el intento de cerrar el fichaje estrella con un club de la Liga. Tras el precedente de Nico Williams, que acabó renovando por el Athletic, después de que se filtraron informaciones interesadas que cuestionaban la delicada situación económica de los barcelonistas para poder cerrar el traspaso. No sería de recibo que los dirigentes colchoneros se salieran con la suya y tras incumplir promesas con el futbolista, Flick se quedase sin el ariete tan deseado.

Porque el invento de Raphinha como falso nueve está muy bien cuando te enfrentas contra equipos como el Elche o el Athletic con la línea defensiva adelantada, que dejan espacios a sus espaldas, por donde se mueve como pez en el agua el capitán del FC Barcelona. Pero otra es dejar al equipo durante toda la temporada huérfano de los goles que garantizaban Lewandowski y Ferran y te enfrentes contra equipos que echan el cerrojo defensivo en su área.

Faltan dos días para el cierre del mercado veraniego y si Julián y el Barça se mantienen firmes en ir de la mano con denunciar el contrato por la vía del real decreto 1.006 podemos entrar en una vía inexplorada, con el Atleti absolutamente descolocado y que se vea forzado a negociar. Porque tampoco el ‘Cholo’ se puede quedar con el delantero centro que viene reclamando insistentemente. Todo dependerá en gran parte en el tiempo que demore el señor juez en dictar sentencia y hasta qué cantidad rebajaría la cantidad de 550 millones de euros en que está cifrada la libertad del futbolista.

De momento a Julián no le han visto el pelo por el Cerro del Espino, donde tras la salida del partido contra el Villarreal, lleva toda la semana sin entrenar por estar “indispuesto”, tal como reza el correspondiente parte médico y nunca mejor dicho. Vaya que la última jornada del mercado promete recuperar aquellas imágenes de Jesús Gil en pijama en la sede de la Liga inscribiendo a un último fichaje de medianoche. Pero con lo refinado que aparenta querer ser su hijo Miguel Ángel, no le imaginamos a este en pantuflas, ni tampoco a Mateu Alemany, aunque solamente fuera para darle un portazo en las narices a Laporta por la supuesta falta ética en la manera de llevar el asunto ¡Como para dar lecciones que anda el Atleti!