El banquillo de Vallecas, un trampolín a la élite del fútbol
El Rayo Vallecano está de moda. Todo un barrio está en la ola. Y no es para menos. Los madrileños, conocidos por su humildad y amor por la franja han cuajado una temporada única en Europa, pero también en LaLiga. Una campaña que les ha permitido soñar y ser conocidos en el mundo entero.
Esas buenas actuaciones, bajo el liderazgo de Iñigo Pérez, han hecho que el técnico haya sido pretendido por grandes clubes del continente. Pero esto no es casualidad. Ya ha pasado con tres de los más recientes entrenadores que han pisado el césped de Vallecas al frente del Rayo. hay algo especial en ese banquillo en los tiempos recientes. Un idilio que termina de ser un trampolín a la máxima élite del mundo del fútbol.
Una cantera con la que tocar el cielo
En los últimos años, sentarse en el Estadio de Vallecas es sinónimo de salir por la puerta grande y, además, recalar en un club con grandes aspiraciones y fuertes proyectos. Eso sí, aunque no es fácil. Una tendencia que comenzó con Michel Sánchez, actual entrenador del Ajax. Casi nada. “Michel es ese primer amor de juventud que siempre ves con buenos ojos por mucho tiempo que pase”, recuerdan algunos aficionados a MARCA. Ahora, tras un paso dulce y amargo por Girona, con una Champions jugada de por medio y el descenso reciente, le llega la oportunidad de dirigir a un histórico: el Ajax de Ámsterdam.
Michel es ese primer amor de juventud que siempre ves con buenos ojos por mucho tiempo que pase
Tras su marcha, el siguiente que triunfó fue Andoni Iraola. Un técnico que marcó la historia reciente del club, y que ahora es la envidia de media Europa. Llegó después de la salida de Michel y de Jémez, en un contexto delicado, que supo manejar a la perfección. “Siendo totalmente ajeno al barrio entendió todo desde el primer momento y sembró la semilla del proyecto“, explican los rayistas a este medio. Un proceso exitoso que le ha alzado ahora a ser nombrado como nuevo entrenador del Liverpool. Un reto mayúsculo después de la mala temporada del equipo de Anfield.
Siendo totalmente ajeno al barrio entendió todo desde el primer momento y sembró la semilla del proyecto
Con la salida de Andoni del equipo de la franja, las expectativas eran dudosas. El vasco dejó el listón muy alto, pero el rayo tuvo suerte en forma de un ángel llamado Iñigo. Aceptó tomar las riendas del club, tras ser segundo de Andoni, y asumió el proyecto. No ha podido salir mejor. Un año histórico en Europa, con la permanencia sellada y, además, asegurando un año más, y de forma consecutiva, al Rayo en competición europea. “Iñigo floreció los frutos e hizo algo inimaginable”, recuerdan, orgullosos, los aficionados del Rayo, tras unos meses para su recuerdos de por vida.
Íñigo floreció los frutos e hizo algo inimaginable
Y, fiel a la ‘tradición’ reciente y entre lágrimas, dejó al club en su cúspide para poner rumbo a Villarreal, en un proyecto que será de Champions y con grandes aspiraciones bajo su mando. Sin duda, Vallecas es una auténtica cantera de talento bajo los banquillos. Una ciudad para crecer, destacar y alcanzar la élite del fútbol mundial. “La vida pirata, la vida mejor”.
