Alsina llama “cómico amateur” a Rajoy tras su patinazo sobre Francia: “La ha liado buena”

Alsina llama “cómico amateur” a Rajoy tras su patinazo sobre Francia: “La ha liado buena”

La última reflexión pública del expresidente del Gobierno sobre la composición del combinado nacional de fútbol de Francia ha desatado una intensa oleada de reacciones políticas y mediáticas. En el centro de la polémica se sitúa el cuestionamiento de la identidad nacional de los integrantes del equipo galo, una manifestación que ha sido tildada de prejuiciosa y fuera de lugar para alguien que ha ostentado la máxima responsabilidad ejecutiva en España. El debate no solo ha servido para que el Gobierno de Pedro Sánchez dirija sus críticas hacia la oposición, sino que ha reabierto la discusión sobre los límites del humor y la exigencia de prudencia a las figuras de relevancia institucional.

“La selección francesa llega con hambre de desquite a este partido de hoy. Llega con renovado afán de poner al menos a un español en su sitio, al menos a uno: Mariano Rajoy Brey“, ha comenzado señalando el periodista para contextualizar todo tras las palabras del exlíder del Ejecutivo. Al analizar la actitud del político, ha continuado explicando que se trata de un “comentarista futbolero ocasional al que le ocurre lo que a algunos cómicos de verdad —porque Rajoy es cómico, pero amateur—, a muchos cómicos les ocurre que son capaces de entregar su vida por un chiste”.

A continuación, ha detallado cómo se gestó la controvertida declaración y el entorno de complacencia que suele rodear a este tipo de valoraciones en ciertos círculos privados. “A Rajoy le vino a la cabeza la malhumorada esta de que la selección francesa ya no tiene franceses y ya no fue capaz de reprimirla. ¿A cuántas personas les habrá hecho ese mismo comentario Rajoy y le habrán dicho ‘pero qué agudo, Mariano’ o ‘Qué bueno, Mariano, qué…’? Sin que ninguna de esas personas le hiciera ver el el tufo que tiene de prejuicio un poco simplón“.

Claro que Rajoy sabe que hay franceses de todas las razas y de todos los colores, ¿cómo no lo va a saber? Si ha sido presidente del Gobierno de España y ha viajado a Francia varias veces. Pero en su alma de conservador español que lleva por bandera el sentido común —que siempre coincide con sus ideas preconcebidas, el sentido común— pues es verdad, para Rajoy un francés pues debe parecerse a Maurice Chevalier y al inspector Clouseau. A Napoleón no, porque Napoleón era Napoleón había nacido en Córcega y además fue francés, pero por los pelos, o sea, por un año”, ha añadido para desmontar el argumento de la ingenuidad en el discurso del expresidente.

Integración, prejuicios y las consecuencias de ser expresidente

“Ahora se entiende mejor qué entienden algunos ilustres pensadores, como es el caso de Rajoy, cuando reclaman que los extranjeros que vienen a vivir a España tienen que integrarse y tienen que hacer suyos nuestros valores. O sea, se trata de que se parezcan a ellos. O a nosotros, o que no desentonen de la idea preconcebida que tienen, ¡oh, la, la!, De un francés, o de un alemán, o de un español. Y se entiende también por qué Santiago Segura, que tiene ojo, pues invitó a Rajoy a interpretarse a sí mismo como consultor de Torrente en la última de de ‘Torrente Presidente’“, ha aseverado en relación con la concepción de la multiculturalidad que subyace en estas posturas.

Finalmente, ha valorado la dimensión del conflicto y la responsabilidad que acarrea el cargo que ostentó Rajoy, independientemente del rédito político que intente obtener el actual Gobierno. “Ya sabe usted que la ha liado buena el expresidente del Gobierno. Bueno, la ha liado buena con ayuda del Gobierno, claro, que está encantado con lo que se le ha presentado para poder dedicar a este asunto sus mayores energías. ¿A qué asunto? Pues a poner en su sitio a Mariano Rajoy. Digo, la ha liado buena el expresidente, pero precisamente porque es expresidente de Gobierno, que esto es igual lo que el cómico amateur Mariano Rajoy a veces pierde de vista: él es expresidente del Gobierno de España y por eso todo lo que diga y todo lo que escriba puede ser utilizado en el debate político o puede molestar de manera especial, pues por ejemplo, a los franceses o al Gobierno de Francia”, ha concluido.

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