1-2. Grecia presenta credenciales con exhibición y remontada en Serbia
Tenía el partido ganado. O, cuanto menos, eso parecía. Pero Serbia se topó con una Grecia de mucho talento emergente que promete dar mucho que hablar en esta Nations League. El combinado balcánico se adelantó en el marcador muy pronto y jugaba en casa, en el ‘Pequeño Maracaná’, pero la insistencia helena valió para que los tres puntos se marchasen a Grecia. Douvikas, delantero que pasó por el Celta con más pena que gloria pero cuya mejor versión ha aflorado de la mano de Cesc en el Como, fue el elegido para la gloria con gol en el 95′.
El regreso de Dusan Tadic a la selección serbia después de dos años no pudo empezar mejor. El veterano mediapunta tardó apenas cuatro minutos en dejar su sello. Recibió, levantó la cabeza y encontró a Andrija Zivkovic, que batió a Tzolakis con un disparo a bote pronto desde dentro del área.
Pero Grecia supo reaccionar. Tzolis estuvo a centímetros del empate con un disparo que se estrelló contra el poste y volvió a avisar antes del descanso al obligar a Vanja Milinkovic-Savic a emplearse a fondo con un lanzamiento desde la frontal del área. Fue aquello de que quien avisa no es traidor para lo que sucedería en el segundo acto.
Cuando llegó el descanso, el marcador decía 1-0, pero lo visto sobre el verde era como para que el tanteo fuese muy diferente. Serbia nunca consiguió hacerse con el control del juego y cada vez defendió más cerca de su portería. Los de Veljko Paunovic no encontraron la manera de sacudirse la presión griega y terminaron pagando su falta de ambición.
Tzolis fue el encargado de empatar en el 74′ con un derechazo inapelable y en el 95′, cuando ya muchos en Belgrado daban por hecho que retendrían un puntito, Douvikas, asistido por el propio Tzolis, marcó el tanto que hizo enmudecer el ‘Pequeño Maracaná’. Un estadio, a todo esto, que en esta ocasión ni de lejos fue el infierno que es otras veces.
Grecia se marchó de Belgrado con una victoria de muchísimo prestigio que da la razón a los que sostienen que está llamada a ser una de las grandes revelaciones de esta Nations League. De entrada, ya lidera un grupo en el que también se encuentran Alemania y Países Bajos. El reto de mantenerse ahí cuando se hayan disputado cinco jornadas más es mayúsculo, pero también motivante y posible para un equipo plagado de talento emergente.
