me ha gustado y no me ha gustado
ME HA GUSTADO
Eric Garcia y el detalle que le define
Celebrada jornada donde distintos jugadores del Barça pudieron ser entrevistados por distintos medios. El imprescindible ‘Què t’hi jugues’ de la SER tuvo la suerte de entrevistar a Eric Garcia, el jugador de club que, a la chita callando, cumple como central, se convierte en lateral titular o da el pego como medio centro.
Más allá de su valía profesional, que le llevó a jugar el Mundial y a ganarlo teniendo minutos en la final, demostró ser un tipo que se viste por los pies. Eric contó que no quiso tomar el dorsal 4, y prefirió seguir con el 24, porque creía que el 4 era el dorsal de Araujo. Y argumentó que, como se trataba de una cesión, cuando dentro de un año el uruguayo regrese del Liverpool, el 4 le pertenece a Ronald. Pocas veces se ve un acto de generosidad como este en un mundo donde el ego, el individualismo y el ande yo caliente y ríase la gente está al orden del día.
El respeto al compañero y la humildad son dos valores a subrayar y a aplaudir. Por suerte, en la actual plantilla del Barça abundan los casos y los ejemplos como el de Eric con Araujo. Eso sí, veremos si Ronald vuelve a Barcelona.
NO ME HA GUSTADO
Mirortic, en Valencia tres años después
El Barça tenía un gran proyecto: Jasikevicius en el banquillo y Mirotic liderando al equipo. Se ganó la Liga vapuleando al Madrid de Tavares y, en menos de una semana, Laporta-Cubells-Navarro se cepillaron a los dos pilares fundamentales y convirtieron un equipo ganador en una sección que lleva tres años sin títulos, la peor racha en medio siglo. Para intentar enderezar el rumbo se han fichado cuatro entrenadores y más de 30 jugadores… Y justo en el verano de la revolución, con 12 bajas, 11 altas, Sekulic en el banquillo para relevar al fugado Pascual, y con Xevi Pujol al mando de la dirección deportiva, vemos que Mirotic regresa a la ACB, para jugar en el Valencia.

El equipo campeón ficha al último líder que tuvo el Barça, después de su paso por Milán y Mónaco. No solo es un gran fichaje para el conjunto naranja, sino que es motivo de sonrojo para un Barça que se ha entestado a demostrar que, como tantas veces, lo barato acaba saliendo muy caro. Era mejor seguir pagando el sueldazo de Mirotic que tirar tanta pasta con auténticas medianías como se ha hecho.
