El único doblete de un Xavi “exquisito y demoledor”
Llovió en Málaga aquella tarde del 1 de noviembre de 2008 y el partido estuvo cerca de ser suspendido, pero se jugó y el Barça no falló en La Rosaleda: ganó por un claro 1-4 en el partido de la novena jornada de la Liga, con lo que se encaramó al liderato de la clasificación por delante de Villarreal, Valencia y Real Madrid. Ya no lo dejó de ser, hasta proclamarse campeón con 9 puntos de ventaja sobre los madridistas.
La superioridad del equipo que dirigía Pep Guardiola fue patente casi desde el saque inicial, porque Xavi Hernández tardó apenas cinco minutos en abrir el marcador. Fue en un lanzamiento de “falta directa que entró por la escuadra izquierda”, como se detalló en nuestras páginas en la ficha técnica del partido junto a la crónica con la firma de José Luis Artús como enviado especial.
Poco después empató el Málaga por medio de Duda, pero al descanso se llegó ya con 1-2 gracias al tanto de Messi, que fue “un golazo”, al cruzar a la red malacitana un mal despeje de un defensa.
El segundo gol de Xavi, con el que selló su ‘doblete’, llegó ya en los primeros minutos del segundo tiempo, cuando “Eto’o centra y Henry habilita de cabeza a Xavi, que llega desde atrás y marca con la zurda”.

En el análisis individual del partido, Xavi fue el mejor, gracias a “dos golazos y un gigantesco paso adelante. Exquisito y demoledor”. Y sobre su actuación personal, nuestro enviado especial valoró que “el fútbol de Xavi sigue creciendo. Cuanto más le piden, más da. Quizás eso era lo que le hacía falta para subir al escalón en el que están los más grandes, esos que siempre salen en las listas del Balón de Oro y el FIFA World Player. Sería injusto que a Xavi se le juzgase sólo por sus goles, igual que sería un error no pedirle que los meta. Pep Guardiola se lo ha exigido y el de Terrassa está respondiendo al reto de ser más decisivo”.
Y el jugador, tras el encuentro, comentó que “no recuerdo haber marcados goles en un partido desde cadetes”, pero que en cualquier caso no se planteaba alcanzar una cifra concreta de tanto aquella temporada porque “sólo quiero ayudar al equipo”. Con todo, acabó marcando 10, entre Liga y Champions.
