Es un frenazo y un momento difícil
El entrenador del Villarreal, Íñigo Pérez, aseguró este viernes que la derrota ante el Espanyol (0-1) es un “frenazo” a las aspiraciones y supone “un momento difícil” para su equipo, que no ha podido mantener su línea al alza.
“Las sensaciones no son buenas después de perder en casa. Estamos decepcionados con el partido”, dijo el preparador navarro, que admitió que se está repitiendo el guión en los partidos de La Cerámica.
“Hemos dispuesto de llegadas como para no perder, pero debo encontrar las soluciones porque no estamos teniendo actuaciones convincentes y contundentes para generar victorias”, explicó.
“Tendremos que cambiar cosas, permanecer en esa lucha interna y esperar que esto cambie”, comentó el entrenador, que no quiso adelantar el diagnóstico de la lesión de Gerard Moreno, sustituido en la primera parte por una lesión muscular.
El navarro afirmó que el equipo ha mejorado desde el inicio del curso y reconoció que sus jugadores entran en una “fase de niebla” cuando el marcador se le pone en contra y no encuentra soluciones para adelantarse en el marcador.
Por último, Íñigo Pérez admitió que el balance una victoria como local y 12 puntos en 11 jornadas no es el deseado y que es insuficiente para alcanzar los objetivos marcados.
