Un pequeño matiz, por Aleix Parisé
El Barça vuelve a competir mañana contra el Alavés tras las derrotas seguidas ante PSG y Madrid. A priori, parece un rival propicio para volver a la senda de la victoria y levantar el ánimo antes de afrontar dos partidos de mucha más exigencia como serán Aston Villa en Champions y Atlético en el Metropolitano. Dos encuentros que deben servir para corregir algunos errores cometidos en París y durante el Clásico. Por ejemplo, permitir que el rival te genere ocasiones en los minutos finales cuando tenías el partido donde querías y un marcador que era favorable para tus intereses.
En este punto se genera un debate muy interesante sobre el estilo de Flick y de este Barça. ¿Hay que ir hasta el final con su filosofía con todas las consecuencias, aunque te pueda costar la derrota, o es posible matizarse solo durante algunos minutos concretos dentro de un partido para conseguir el objetivo final?
Mi punto de vista es que en ningún caso se traicionaría el estilo o el ADN por tirar la defensa 10 metros hacia atrás durante los últimos cinco minutos del Clásico. Lo que no has podido ganar en 85 minutos, como mínimo no lo pierdas en los últimos cinco. Creo que es compatible no permitir contraataques con tanta facilidad al Real Madrid, con intentar seguir yendo a buscar el triunfo desde un escenario de más control y pausa.
No hace falta jugar con cinco defensas, simplemente saber leer mejor el contexto del partido y adaptarse a ese escenario sin renunciar a nada. El PSG de Luis Enrique o el Manchester City de Pep Guardiola lo hicieron para convertirse en campeones de Europa. Un pequeño matiz que puede suponer un gran paso para acercar al Barça a esta Champions tan deseada.
