El Metropolitano empieza a perdonar a un Julián que coge carrerilla goleadora
Queda mucho trecho para curar esa herida, pero se van dando pasos. La mejor noticia para Julián Álvarez, es que la afición del Atlético de Madrid es generosa y sabe perdonar al que se lo gana.
El delantero argentino firmó su primer gol de la temporada en el Metropolitano, ante su afición, que sigue mirándole con el rabillo del ojo a cuenta de lo sucedido durante el verano, con es intento fallido de marcharse al FC Barcelona.
Para la grada fue una falta de respeto manifiesta. Para el club lo fue la oferta con la que el club catalán pretendía sacar al jugador franquicia del equipo. El caso es que, ahí anda el de Calchín, intentando recomponer puentes. Por lo menos hasta que este asunto deje un nuevo episodio, que no duden de que lo dejará para desesperación y hastío de toda la parroquia del Atlético.
Una de las mejores noticias que dejó el partido del Metropolitano, fue el gol de Julián. El segundo de la temporada, el segundo consecutivo después de que, hace sólo unos días, la ‘Araña’ se estrenase en la Liga de Campeones, ante el Stuttgart, para poner fin a una sequía que duraba 174 días desde su último gol de rojiblanco.
Comentaba en la previa Mateu Alemany, director de Fútbol Profesional del Atlético de Madrid, que la constatación de la recuperación del argentino era que ya había roto a marcar. Y el tanto ante el Deportivo, de esos de empujar, tras un enorme pase de Grimaldo, rasita, perfecta. Ya decimos, con la que sueña cualquier delantero.

Se podría decir que Julián ha vuelto al punto en el que lo dejó, antes de que todo estallar, porque, con este gol, enlazó dos partidos marcando con el Atlético, en todas las competiciones por primera vez desde abril, cuando marcó en la final de Copa frente a la Real Sociedad y en la ida de semifinales de Liga de Campeones contra el Arsenal.
La afición coreó el nombre tras el gol de Julián Álvarez
Ya decimos que la afición del Atlético es generosa. Los típicos pitos en la lectura de alineaciones, pero más allá de eso, apoyo en cada jugada para todos y cada uno de los jugadores. Y eso incluía al argentino, al que la grada aplaudió sonoramente en la primera mitad, al pegarse una carrera para recuperar un balón fuera de su zona de influencia.
Y lo más sorprendente es lo sucedido tras el gol. Mientras el propio futbolista lo celebraba con rabia; cuando el ‘speaker’ coreó el nombre del jugador tras el gol, una gran parte de la grada correspondió con el ‘¡Álvarez!’ que acompaña al anotador. Una novedad que acerca un poco más a una reconciliación que quizás no llegue a darse nunca por completo, pero que, de momento, elimina fricción para un Atlético que se quita de encima un factor de presión en los partidos.
