Carrera contra el reloj y primera toma de contacto de la Real en Arasen Stadion
La Real Sociedad ya ha pisado el césped de Arasen Stadion. Lo hizo tras un viaje más largo de lo previsto, a contrarreloj y sin margen para el descanso. El vuelo de la expedición txuri urdin aterrizó con retraso en el aeropuerto de Oslo, obligando al equipo a completar el trayecto por carretera hasta Lillestrom a toda prisa. De la expedición al autocar y directos al estadio donde se disputará el encuentro europeo.
Sin tiempo que perder y enfundados en la ropa de entrenamiento casi al bajar del vehículo, los 24 futbolistas citados por el técnico saltaron al verde nórdico para completar la habitual sesión previa. Una toma de contacto rápida pero indispensable -por obligación- para adaptarse a las condiciones del terreno de juego y a la fresca temperatura del país escandinavo.
Entre las caras concentradas sobre el césped sobresalió un nombre propio: Lebarbier. El canterano se convirtió en la gran novedad de la expedición guipuzcoana al estrenarse por primera vez en una lista de convocados en competición continental. Su presencia responde a la baja de Yangel Herrera, obligando al cuerpo técnico a mover ficha y premiar el trabajo del canterano en un escenario de máximo nivel.
Con el cansancio del trayecto todavía en las piernas, el bloque donostiarra ultimó los detalles en una sesión en la que no se entrenó nada táctico ni importante. Espera un ambiente caldeado por la hinchada local en un feudo histórico a nivel noruego, pero la Real Sociedad ya ha dejado claro que ha viajado a Noruega con un único objetivo: sumar tres puntos clave en su andadura europea.
