Julián araña un punto para el Atlético en Stuttgart

Julián araña un punto para el Atlético en Stuttgart

Julián Alvarez arañó un punto para el Atlético de Madrid en Stuttgart. Tras una mala primera parte dominada totalmente por el conjunto alemán, que se marchó ganando 1-0 y eso fue lo mejor para los colchoneros, el argentino marcó 174 días después para empatar el encuentro. Y cuando mejor estaban los de Simeone, Hjulmand realizó una durísima entrada que le costó lo roja. Un punto.

Salió muy bien el Stuttgart, intenso, arriba, con todo. Previsible, jugando en casa. Y muy mal el Atlético, perdiendo balones constantemente en la salida. Por la presión de los alemanes y por errores groseros que alimentaban aun más el ímpetu local. Baste decir que a los 20 segundos, los de Hoeness ya habían tenido la primera, tras error de Llorente sacando el balón. Y en el córner posterior, la segunda. Apareció dos veces Oblak.

Luego fue Stiller el que probó tras un mal despeje de Giuliano. La tónica era la misma. En 15 minutos, ocho disparos del Stuttgart, tres de ellos a puerta. Los del Cholo ni se habían asomado al área. Hubo que esperar media hora para verlo, con un cabezazo de Pubill que se fue arriba.

El catalán, superado en todo momento, se convertiría en protagonista, sin querer, de la siguiente acción. Recuperó una bola en el área pero quiso salir jugando, rodeado de rivales. La ganó Leweling, que recortó en la frontal y soltó un zurdazo que tocó en Hjulmand para envenenarse y batir a Oblak.

Premio merecido para los alemanes. Castigo, también merecido, para los madrileños, que a partir de ahí reaccionaron, favorecidos por el paso atrás que dio el Stuttgart. Tuvieron un par de ocasiones, una de Hancko, la primera a puerta en un cabezazo. Descanso.

Sacó Simeone a Lookman, dejando en la caseta a Jonathan David. Y en la primera acción del segundo tiempo, una transición llevada por Barrios acabó con el nigeriano poniéndola en el corazón del área, donde apareció Julián (¡sí, Julián!) para engancharla a la perfección con la izquierda y mandarla dentro. Llevaba seis meses sin marcar. Y lo celebró con rabia. Mucha.

Le sentó bien el cambio (de jugador y posicionamiento) al equipo. Al menos, ya no sufría, aunque cierto es que tampoco generaba. Había igualado las fuerzas, que no es poco tal y como había ido el primer acto. Ya había posesiones largas. Y alguna llegada, como una de Barrios. La explosividad del Stuttgart ya no estaba. El ‘8’ crecía. Pero Hjulmand la lió. Entró con la plancha a Stiller. Ni se lo pensó el árbitro. Roja directa. Cuando mejor estaba el Atlético.

Entró Cardoso por Baena para tapar el medio. Luego Le Normand y Obed (se estrenaba este curso) por Barrios y Julián. Pasó Llorente al medio y Lookman de ‘9’. Ya era resistir, defender, y buscar una contra.

Chabot rozó el 2-1 en un córner. Remató solo el central. Quemó naves (y ofensivas) Hoeness. Y Simeone, metiendo a Sorloth por Giuliano. No quiso pitar el colegiado un clarísimo agarrón al noruego cuando se iba solo. El asistente, a dos metros, tampoco. Jugó bien el Atlético los últimos minutos, protegiéndose, para sumar un punto. Pudo ser menos por la primera parte. Y más si a Hjulmand no se le hubiesen cruzado los cables. 

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