Un total de 22 cañonazos para acallar el infierno turco
El Barça se impuso al infierno de Estambul pero no de la forma en que solía ser habitual en su historia. El club azulgrana tiene el sello de sublimar la posesión y de intentar amansar rivales y ambientes hostiles a fuerza de tener el balón y marear al rival hasta agotarlo. Pero anoche ante el Galatasaray, el Barça demostró que a su estilo dominador le ha unido una intención cada vez más ofensiva y rematadora en el proyecto 3.0 de Hansi Flick.
Y es que el equipo azulgrana está rematando muchísimo esta temporada, en un afán por acabar jugadas digno de elogio porque, por ahora, no hay defensa ni portero que soporte tal asedio de los cañoneros azulgrana.
La estadística refleja perfectamente esa tendencia rematadora del equipo de Flick. Al final del partido se le contabilizaron 22 tiros a puerta, 11 de ellos entre los tres palos. De hecho, pese a encajar cuatro tantos, el portero local Çakir fue el más destacado de su equipo, demostrando por qué es el portero titular de la selección de Turquía.
El Barça tardó un cuarto de hora en ponerle a prueba, pero cuando empezó a golpear la portería del Galatasaray fue un martillo pilón. Gordon tuvo la primera a los 16 minutos pero no acertó para batir a Çakir. Olmo, de cabeza, remató fuera tras un gran pase de Lamine a los 24 minutos y Cancelo lanzó un chutazo sólo un minuto después que desvió el meta local. Cosas del fútbol, golpeó primero a gol el ‘Galata’ en una contra que transformó en gol el joven Batrakov y casi se pone 2-0, aunque el VAR lo anuló por fuera de juego.

Pese al susto, el Barça respondió con la grandeza del pegador que sabe de su potencia de puños. Cancelo, en el 43, firmó el 1-1 con un gran remate. Y para comerle la moral a los turcos, antes del descanso el equipo culé probó a Çakir con tres cañonazos lejanos obra de Gordon los dos primeros y Olmo el tercero, a los que respondió con grandeza el portero local.

Nada más comenzar la segunda parte, Gordon la volvió a tener y la tiró fuera tras un gran pase de Lamine, que repitió asistencia de oro en el 50’ para que esta vez remachase Fermín de cabeza el 1-2. El ‘10’ del Barça tiró fuera por poco en el 52, antes de que Gordon firmase el 1-3 con un tiro seco que batió por bajo a Çakir. Adeyemi, con un tiro cruzado, marcó el 1-4, noqueando definitivamente a un Galatasaray desarbolado por la potencia de fuego barcelonista.
Lamine, Adeyemi y Gabriel Jesus volvieron a rematar. Al alemán le sacaron otro gol bajo palos. Fue un vendaval la noche en que a varios aficionados culés les retiraron los miembros de seguridad sus banderas azulgrana en el Ali Sami Yen
