CR7 y el alto riesgo de sentar a una estrella

CR7 y el alto riesgo de sentar a una estrella

Cristiano Ronaldo, enganchado a la estadística, suma 979 goles en su lucha por llegar al millar. Su suplencia ante Noruega no encajó con sus previsiones. Su cara en Oslo denotaba contrariedad. Sentar en el banquillo a una estrella, ya sea CR7, Messi, Romario o alguien de esa carrocería, es un desafío para entrenadores. En esas decisiones hay en juego convivencias y puestos de trabajo.

El objetivo de los 1.000 goles

El seleccionador portugués, Jorge Jesús, explicó después que pensaba darle a CR7 media hora en sustitución de Gonçalo Ramos. Sin embargo, la ruta del partido fue por otro lado. Ramos se mostró inspirado y Cristiano se quedó sin minutos. El túnel que lleva a los mil goles sufrió una obstrucción. Veremos cómo se negocian desde ahora los minutos del delantero.

Si hay un experto en esos vericuetos es Luis Enrique. El entrenador asturiano está hecho de otra fibra cuando se trata de llevar un nombre estelar a la lista de suplentes. Las figuras gigantescas nunca han sombreado lo que él entiende que es un equipo.

Durante su periodo de técnico en el Barcelona decidió la suplencia de Messi en Anoeta (2014-15), una señal que debía marcar si contaba con el respaldo del club. Al banquillazo del argentino se sumó el de Neymar, un dos por uno inflamable. Messi entró en la segunda mitad por Munir, el Barça perdió 1-0 ese encuentro de enero con todos los ingredientes para un terremoto.

Messi desvela la discusión con Luis Enrique: “Nos duró un tiempito”

Messi, más que un banquillazo

El club entró en combustión. Luis Enrique conservó su puesto, pero Zubizarreta, director deportivo, fue destituido. Messi no habló, pero respondió con hechos. No fue a entrenar al día siguiente y creó un seísmo al ponerse a seguir al Chelsea en redes sociales. “No vale la pena arrepentirse por lo hecho”, expresó Luis Enrique.

Messi recuperó la titularidad y junto a Neymar y Luis Suárez fue clave para que esa misma temporada el Barça conquistara su última Champions.

Con Mbappé no tengo ningún problema, lo que vende es echar mierda y que haya jaleos

Luis Enrique (Entrenador del PSG)

Esa situación crea mucho callo en un técnico y a Luis Enrique, entrenador del PSG, no le atropelló la caravana que año tras año acompañaba a Mbappé con el ruido de su marcha al Real Madrid. En 2024 se aceleró el desenlace. A meses para que terminara la temporada, el delantero anunció al presidente Al-Khelaifi su decisión de irse al Real Madrid.

Ese clima podía enturbiar el desarrollo de la temporada y lo hizo. La relación de Luis Enrique con Mbappé se cogía con pinzas mientras el club emitía señales de su disgusto con el futbolista. El entrenador entendió que Mbappé merecía pasar por el banquillo. Luis Enrique regateó líos a su estilo: “No tengo ningún problema con ningún jugador. Lo que vende es echar mierda y que haya jaleos”,

Luis Enrique: “Mbappé en el banquillo fue una simple rotación de plantilla”

Mbappé tampocó alimentó las brasas al aclarar que su relación con el técnico era “muy buena. Con él no hay ningún problema, aunque la gente pueda pensar que sí. Yo tengo muchos problemas, pero el entrenador no es uno de ellos”,

Romario pegó a Simeone

A Romario una suplencia en la campaña 93-94 le fundió los cables. Cruyff sentó al brasileño en la visita del Barça al Pizjuán poco después del 5-0 al Madrid con la cola de vaca del delantero. Para Romario, nada acostumbrado a ese hogar, era una muestra de desconfianza.

Cruyff dio entrada a Romario en el minuto 60 por Stoichkov en un partido que era un jeroglífico para el Barça ante un Sevilla dirigido por Luis Aragonés. El brasileño entró picado al césped y se cruzó con Simeone, una de las almas de aquel Sevilla. 

Sin el balón cerca, Romario propinó un puñetazo a Simeone. Roja directa. Después se conoció que el argentino le había dicho de todo desde que entró en el partido. Fue demasiado para un futbolista de banquillo por un día.

El puñetazo de Romario a Simeone

Capello contra Ronaldo

De genio a genio. El Real Madrid buscó un cambio de rumbo al contratar por segunda vez a Fabio Capello en 2006. En esa plantilla estaba Ronaldo al que el italiano pedía imposibles como guardar la silueta. El entrenador italiano no cedia en su filosofía de báscula y trabajo y Ronaldo se desesperaba: “suplencia y banquillo son la misma mierda. Ser suplente lo malo que tiene, además, es que te entrenas más, y entrenarme a mí siempre me ha jodido”.

Suplencia y banquillo son la misma mierda. Entrenarme a mí siempre me ha jodido

Ronaldo

El italiano era claro: “Si entrena bien y veo que parece un jugador lo pongo. Ahora Ronaldo parece un jugador, antes no lo parecía”. No fue suficiente para templar la relación. En enero Ronaldo se fue al Milan.

Capello: “Ronaldo pesaba 94 kilos y se iba de fiesta todos los días”

En diciembre de 2007 el elegido fue Ronaldinho, al que Rijkaard ya no podía consentir su bajo rendimiento. El entrenador holandés había comprobado el bajón en el rendimiento de la estrella, inmerso en una nube de comentarios sobre su vida nocturna.

El ocaso de Ronaldinho

Ronaldinho no era uno más y Rijkaard explicó que la medida, que luego se haría habitual, la tomó “cuando quería, yo tenía mis ideas y hay un solo un objetivo, es recuperar a los jugadores que tenemos que recuperar, en este caso, Ronaldinho”.

El futbolista, huidizo sobre la polémica, sólo habló para aclarar que su propósito era “ayudar al equipo y eso sólo lo hago cuando estoy en el campo. Todo pasa porque el equipo no está bien”. La temporada terminó, Rijkaard dejó el cargo, Guardiola fue nombrado nuevo entrenador y prescindió de Ronaldinho.

El terremoto Mou-Iker

La temporada 2012-13 se recordará en el Real Madrid por ser la de la ruptura abrupta entre Mourinho y Casillas, una división que recogió todas las tripas del Bernabéu donde se formaron tropas de adhesión a uno y otro lado. El portugués relegó al portero al banquillo y ahí estalló todo. 

Mourinho: “Diego López me gusta más que Casillas”

Mourinho, ante un portero que era un símbolo del fútbol español, fue rotundo al explicar el paso de Casillas a la suplencia en favor de Diego López: “Me gusta más Diego López que Casillas y mientras yo sea entrenador va a jugar Diego López”, sentenció el luso. 

Con el fútbol español en estado de asombro, Casillas prefirió no ahondar en la polémica. “No he hablado de nada con el entrenador. Las suplencias son un reto. Toca trabajar más y estar calladito”, expresó el portero. Al final de temporada Mourinho dejó el club madridista. 

El Ferrari Ibrahimovic y el filósofo Pep

Un auténtico manantial dejó los pocos meses de relación entre Guardiola e Ibrahimovic en el Barça. El delantero sueco perdió el puesto en el centro de la delantera cuando Messi centró más su posición en el campo. 

Guardiola no tiene huevos, no me sentía bien, es un cobarde

Zlatan Ibrahimovic

Ni en su momento ni después Ibrahimovic ahorró declaraciones sobre Guardiola: “Es un filósofo. Era ego contra ego. No me sentía bien. Es un cobarde. No tiene huevos. Me sacrificó por Messi”. El delantero se sentía “un Ferrari” al que Guardiola no entendió porque debía haber comprado “un Fiat”. 

Guardiola responde a Ibrahimovic: “Tiene razón, mi ego es enorme, puede leer otro libro…”

Para el entrenador, “siempre hay una razón para todas las cosas. Antes que el jugador va la persona”. Ibrahimovic duró una temporada en el Barça. Años después, Guardiola respondió al sueco con ironía: “Tiene razón, mi ego es enorme. A ver si escribe otro libro”. 

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