Uriarte ya se ha gastado 35 millones de la hucha de Urrutia y Elizegi
El cierre de cuentas del Athletic y el presupuesto del club para la presente temporada asaltan el parón competitivo, que para el equipo de Terzic tendrá el aliciente de jugar este viernes la final de la Euskal Herriko Txapela en Anoeta frente a la Real Sociedad. Pero hasta entonces la actualidad y el detalle están en el plan de cuentas que Guillermo Ruiz-Longarte, tesorero de la entidad, ha defendido como una propuesta por reducir cargas futuras y dar continuidad al plan de crecimiento durante las próximas temporadas.
El presupuesto que se someterá a consideración de los socios compromisarios es de 152,5 millones de euros (40 menos que la pasada temporada) y se consigna la utilización de 17 millones de la hucha de que dispone el club, que quedaría en menos de 8 kilos para la siguiente campaña. La provisión de fondos la estableció Urrutia en 2018 con una base de 76 millones de euros, que luego subió hasta los 122 kilos bajo el mandato de Elizegi. El equipo de gobierno de Uriarte heredó 60 millones de hucha y ya se ha gastado 35 millones de euros de la misma. En caso de cumplir el presupuesto el gasto se incrementaría hasta los 52 millones de euros, con lo que la actual junta habría consumido el 42% del total.
“Hemos estimado conveniente, con criterios de máxima prudencia valorativa, registrar un importe mayor en amortizaciones de jugadores de la primera plantilla, lo que redundará en menores amortizaciones en el futuro, y anticipar aquellos gastos que consideramos de índole plurianual con el correspondiente contrato con la Fundación Athletic”, describió Ruiz-Longarte como criterios de la especificación presupuestaria.
En esta primera temporada del segundo mandato de Uriarte la Junta Directiva tirará de 17 millones de euros para dar pérdidas por algo más de 3 millones de euros. Es la tercera vez que hará uso de la hucha creada con el fondo de previsión. La inauguró nada más llegar con un presupuesto para el que consignó 21,5 millones de euros y la siguiente campaña, también sin el flotador europeo, se gastaron 14 millones de euros de los 16,6 que se habían presupuestado.
