Caroline y Kerolin, el Barça desequilibra por los extremos
El Barça empezó la Champions League igual que la terminó. Pasando por encima de un buen equipo francés. Anoche, en el estadio Johan Cruyff, el París FC fue víctima (5-2) de un Barça que controla, domina, golea y da espectáculo. Sin Alexia, Mapi y Ona, las de Pere Romeu siguen dando el callo. Y eso que el partido empezó con un doble susto. Por un lado, la lesión de Claudia Pina que, por suerte, terminó en nada. Y, luego, el 0-1 en el minuto 4, por culpa de un fuera de banda mal ejecutado por el propio Barça. Pero, a partir de ahí, el equipo se rehízo con un festival de las dos extremos: Caroline Graham Hansen y Kerolin Nicoli, el fichajazo del verano procedente del City. Precisamente, la brasileña hizo el gol del empate, aprovechando el perfecto pase al espacio de Pina. El recorte y la definición de Kerolin fue de muchos quilates.
Luego, llegó el festival de Caroline. Sacó el córner perfecto, y muchas veces ensayado, para que Serrajordi llegara sola al área pequeña para fusilar a la portera parisina. La coreografía de pantallas y movimientos, de Paredes, Martina y compañía, es digna de estudio. Y Caroline Graham siguió repartiendo felicidad. Jugada de estilete por la banda, supera a la lateral por velocidad, para regalar el caramelo del gol a Pajor, la mejor “killer” del continente. Y, después de dos asistencias, Graham marcó su propio tanto de un disparo lejano, cruzado y raso, con el sello propio de la noruega.
Al descanso, con 4-1, el partido estaba resuelto. Luego, con los cambios, Sydney demostró que en las zonas trascendentes marca más la diferencia que en el lateral derecho. Su pase de tacón para el quinto gol fue una jugada para ver en bucle en Instagram.
