Infantino apoya la reforma de la FIFA y pide unidad
Gianni Infantino, presidente de la FIFA, más contestado que nunca y con apoyos que van y vienen, mostró este lunes su apertura al diálogo para buscar reformas en la gobernanza del futuro y actualizar así el modelo de la institución del fútbol mundial, en una carta enviada a los miembros del Consejo de la FIFA y a los presidentes de las 211 asociaciones de la organización.
En una misiva, a la que tuvo acceso EFE, Infantino explica que durante las últimas semanas, se ha tomado el tiempo de escuchar antes de dirigirse a sus destinatarios por escrito.
Sobre todo con el asunto de la privatización de los Mundiales y otras competiciones: “Los procesos democráticos de la FIFA, su independencia y su autoridad deportiva nunca estuvieron en venta. No están en venta ni lo estarán jamás. La reciente propuesta exploraba si una inversión minoritaria en una sociedad comercial controlada por la FIFA podría generar recursos adicionales para ese fin. No contemplaba renunciar al control de la FIFA ni a su autoridad sobre las decisiones deportivas”, afirma.
Infantino reconoce que la filtración suscitó inquietud y dio la impresión de que ya se habían tomado decisiones. “Seguía siendo una propuesta, no una decisión, y siempre estuvo sujeta a las aprobaciones necesarias del Consejo y de las federaciones miembro. Ahora ha sido retirada y no seguirá adelante”, argumenta Gianni Infantino, que está encontrando muchas resistencia en varias federaciones como la francesa para su reelección.
Infantino insiste en buscar nuevas formas de ingresos y abre el diálogo no solo al Consejo sino a las 211 federaciones en medio de una situación compleja y convulsa que vive la FIFA tras acabar el Mundial 2026 de EEUU, México y Canadá.
Y por último, el presidente de la FIFA manda un mensaje final donde pone en valor la independencia de la institución. “El trato dispensado a ninguna federación dependerá de su posición sobre una propuesta o un asunto institucional. Sigo a disposición de cada uno de ustedes. Todas las federaciones miembro tienen derecho a ser escuchadas. Estar de acuerdo no es una condición para dialogar, y el desacuerdo nunca debe impedir el respeto mutuo. Sigo plenamente comprometido con la dirección de la FIFA y confío en lo que podemos lograr juntos. Nuestra responsabilidad va más allá de cualquier propuesta o desacuerdo concreto. Consiste en proteger la independencia de la FIFA, fortalecer sus instituciones y garantizar que el progreso del fútbol beneficie al conjunto de este deporte, en todo el mundo. El fútbol es para todos, en todas partes. Este principio seguirá guiando nuestro trabajo”, apostilla Infantino.
