Barcelonitis aguda, una vez más, por Edu Polo
Nueva victoria del Barça y nueva goleada. El equipo de Hansi Flick mantiene su inicio espectacular de temporada, con un arranque histórico de campeonato, no sólo por el pleno de puntos, sino por la imagen que transmite, el fútbol que ofrece y las goleadas que logra en cada partido.
El Madrid suma tres puntos menos, pero la diferencia entre el juego y las sensaciones que transmiten uno y otro equipo son muy distintas. Y ya se sabe que cuando el Barça gana y golea, cualquier tema es bueno para desviar la atención y hablar de lo que sea menos del dominio azulgrana.
Sin recurrir aún al comodín Negreira y en plena turra por el Balón de Oro y la campaña para que el ganador sea Mbappé (aunque el año pasado no ganara ningún título ni con el Madrid ni con Francia), hemos vivido un nuevo episodio de madridismo sociológico o de barcelonitis aguda, llámenlo como quieran.
El partido del Real Madrid ante el Elche empezó con una imagen llamativa, la de casi todos los jugadores saltando al césped con una camiseta de apoyo a Ceuta. Llamativo por un lado porque cuando interesa parece que a Tebas que no le molesta que se mezcle política y deporte, y llamativo por otra parte por la imagen de Mbappé, Vinicius y Konaté con la camiseta mal puesta para que no se pudiera leer el mensaje.
Debería ser normal, e incluso digno de aplauso, que prime la libertad de expresión de cada uno y nadie se tenga que ver obligado a lucir un mensaje colectivo por imposición si no está de acuerdo con el mismo. En ese sentido, las explicaciones de Mbappé en AS explicando que se solidariza con el pueblo ceutí pero también con el sufrimiento de los inmigrantes que buscan una vida mejor, son de agradecer y ayudan a entender su postura, estés o no de acuerdo. Pero eso lo deben hablar antes, sin tener que llegar al extremo de ofrecer una imagen cutre como la que vimos, de los tres jugadores con la camiseta arremangada. Mbappé al menos tiene un criterio y sabe de qué está hablando, porque estoy seguro de que más de un futbolista ni sabe lo que está pasando en Ceuta ni por qué se ponen esa camiseta. Le dicen que hay que salir con ella y se la pone sin pensar.
Lo más sorprendente del caso -aunque a estas alturas ya no nos debería sorprender- fue observar cómo en las tertulias, programas o artículos posteriores a lo sucedido en Elche, y con muchísimos seguidores blancos indignados con el gesto de sus tres jugadores, a nivel mediático el debate se trasladó al Barça, porque los azulgrana ante el Levante no habían lucido ninguna camiseta de apoyo a Ceuta. Y lo más grave del caso es que el giro de guion no fue casual, sino que fue el propio Real Madrid el que mandó un mensaje a los periodistas que siguen la actualidad del club blanco para apuntar al club azulgrana. ¿De verdad, después de la escena cutre que presenciamos en Elche, el debate es si es peor lo del Barça por no haber hecho nada? Una reacción muy infantil, la de señalar a otro cuando haces algo malo. Lamentable que ese mensaje saliera del club blanco y lamentable que muchos periodistas siguieran el juego, puesto que hubo que leer o escuchar alguna editorial vergonzosa. Un caso más de barcelonitis aguda.
Dicho esto, hay que celebrar que entre todos aquellos que defienden la postura de Mbappé, Vinicius y Konaté se esté hablando de libertad de expresión. Esperemos que no sea algo pasajero y que en otras situaciones y con otros protagonistas, aunque no vistan de blanco, también se apele a la libertad de expresión cuando luzcan mensajes o banderas con las que el madridismo sociológico no esté de acuerdo. Y mientras tanto, Florentino viaja a Ceuta a hacerse la foto y quedar como el bueno de la película. Los malos, ya lo saben, los del Barça.
