Uriarte esquiva a los capitanes, se muestra firme con los exjugadores y ofrece el palco a los expresidentes
El Athletic continúa con mecha encendida en el ámbito social. El club vive una crisis muy particular: se ha levantado a partir de la suspensión de invitaciones pero encierra otra serie de desencuentros de la plantilla con los dirigentes de la institución. “Hay temas que se han hecho bola en estos cuatro años y que afectan a empleados del club y las jugadoras del femenino. No es por las entradas. Hay otras cosas que queremos hablar y finiquitar”, expresó Unai Simón, uno de los capitanes al término del último partido con el Celta.
En el anterior, el que enfrentó al Athletic con el Barcelona en el Camp Nou, los futbolistas no atendieron a los medios de comunicación en protesta por la situación. Suspendieron sus comparecencias a la espera de que el presidente se reuniese con ellos.”Ojalá en los próximos días podamos estar todos contentos”, añadió Iñaki Wiliams, que es el primer capitán de los leones.
Pues bien, esa reunión con la plantilla todavía no se ha dado. El presidente se hace duro de ver en Lezama. Igual que en los últimos desplazamientos, pues no estuvo ni en Barcelona ni en Vigo. Sería extraño que se produjese en vísperas del partido con el Atlético, que es ya inminente.
El asunto de las invitaciones sí afecta de manera más directa a empleados de la entidad y a exjugadores. Estos recibían un cupo de entradas a través de la Asociación de Veteranos del Athletic, organización que agrupa a futbolistas con pasado en el club y que en varias ocasiones participa en actos de la Fundación y también representa a la entidad. Las protestas de estos días no han surtido efecto porque el club les ha enviado una carta explicando las razones de la supresión de pases de favor. Y tiene pinta de que no volverán.
Y en el remate a todo ello aparecen los expresidentes, a los que también se les había negado el cupo de invitaciones que tradicionalmente recibían. Seis de los ocho expresidentes vivos se han reunido este jueves en una comida, que es algo que según reflejan los asistentes es algo que hacen habitualmente. En este caso el tema central ha girado en torno al papel en el que queda la insitución con tanta herida y la institucionalidad afectada.
La alarma de los expresidentes se debe, según expresó José María Arrate, ” a la situación que se ha creado con los distintos estamentos que hay en el club”. Poco antes del encuentro que han mantenido en el hotel Carlton han recibido una misiva oficial de Ibaigane en las que les ofrecen un asiento vitalicio en el palco. El expresidente Arrate, que ha sido el único que ha realizado declaraciones a la salida de la reunión, no ha querido confirmarlo.
