Fue fundado en 1925 y con 88 años de antigüedad dio el salto de categoría más grande de su historia deportiva. El Club Atlético Villa San Carlos, desde el corazón de Berisso  tuvo sus primeras incursiones en el fútbol en la liga local antes de meterse en la Liga Amateur Platense. En 1967 se afilió a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y comenzó a competir en la Primera C (acumula en ésa categoría 14 temporadas), aunque diez años más tarde bajaría a la D, donde pasaría la mayor parte de su vida deportiva: 29 años.

En modo ‘ascensor’ entre esas categorías permaneció hasta la 2008/2009, construyendo una vitrina que refleja la obtención de los campeonatos Apertura 2001, Apertura 2000 y el de la 92/93, todos en la última divisional. En 2001 pudo batir las fuerzas del resto (peleó arriba con Berazategui y Excursionistas) y a dos fechas del final, se consagró campeón en cancha de Gimnasia y Esgrima de La Plata justo ante su clásico rival, Cambaceres, logrando el histórico ascenso a la Primera B Metropolitana.

En las primeras tres temporadas en la tercer categoría del fútbol nacional se sostuvo en la mitad de tabla, sin grandes dificultades en los promedios, y hasta se dio el lujo de llegar a Semifinales del Reducido de la 2010/11, en donde se quedó en las puertas de disputar una Promoción contra Chacarita para ascender a la B Nacional.

En el año 2013 con una muy buena campaña que fue de menor a mayor, consiguió lo que fue un ascenso histórico que quedará en la memoria de todos. La B Nacional esperaba al “villero”, que vivía un sueño difícil de despertar. Ricardo Rezza y su tropa entraban en la historia dorada de una institución pujante que se encontraba en el mejor momento de su existencia.

Santa Fe, Mendoza, Córdoba, Misiones, Jujuy, Tucumán, Entre Ríos, Corrientes y San Juan entre otros fueron testigos del paso del querido “cele” por la segunda categoría. Un paso fugaz, pero que quedará marcado a fuego en la retina de todos los hinchas y simpatizantes de la institución berissense, “quien te quita lo bailado”, villero, si hasta te diste el lujo de jugar en el mítico “Libertadores de América” y robarle un punto en su casa al inmenso Independiente de Avellaneda.

El regreso a la B Metropolitana, categoría en la que aún hoy se encuentra, lo transformó en uno de los principales animadores de los torneos. Se ganó el respeto de los más grandes y dejó de ser la cenicienta. En 2016, con un plantel experimentado y la pujante aparición de juveniles producto de la cantera del club, el celeste intentará escribir una nueva página del libro de su historia dorada. Ahí va a estar Avanti Barrilete para contártelo.

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